¿Eres quien quieres ser?
PARTE 2: La transformación interior y el arte de co-crear tu realidad
(Parte 2: Reeducar el miedo y activar la sabiduría interior)
1. Reeducar el Miedo y Quitarle la Máscara
Antes de dormir, resulta sumamente provechoso repasar el día: reconocer los miedos que aparecieron y evaluar si eran realmente nuestros o heredados de otras personas y situaciones.
Los miedos no son intrínsecamente malos si sabemos observarlos. Su presencia nos ha permitido sobrevivir y llegar hasta donde estamos hoy, dándonos la oportunidad de encontrar nuevas herramientas.
Al miedo hay que reeducarlo: mostrarle que hoy poseemos más sabiduría para que no nos paralice. Reconocerlos es el primer paso. Los miedos vienen disfrazados para que nosotros les quitemos la máscara y revelemos nuestro equilibrio interior. No son nuestros enemigos; son catalizadores para encender nuestra conciencia y despertar.
2. Co-creadores de Nuestra Realidad y la Sabiduría del Universo
Por siglos hemos escuchado que fuimos hechos a imagen y semejanza del Creador; por lo tanto, somos co-creadores de nuestra realidad. Sin embargo, se nos ha enseñado a obedecer reglas homogéneas sin considerar que cada individuo tiene necesidades distintas en educación, cultura, tradición o medicina, y que la evolución de la conciencia tiene infinitos peldaños en la escalera del crecimiento interior.
Lo que nos toca vivir hoy lo hemos atraído o creado nosotros mismos. No busquemos afuera el bienestar con excusas, lástima o culpando a los demás. El entorno reacciona a nuestra vibración: la vibración genera energía y esa energía se materializa en la realidad.
Observemos la naturaleza y el universo con ojos de exploradores: la perfección de millones de células en nuestro cuerpo que realizan cientos de funciones en simultáneo. El organismo solo falla cuando ejercemos sobre nuestro ser una actitud inadecuada a través de excesos, comida dañina, egoísmo, celos, prejuicios o sustancias. La sabiduría del universo se evidencia en todos lados; todo sucede por resonancia y atraemos aquello que vibra en nuestra misma frecuencia.
3. Física Cuántica, Espiritualidad y el Despertar del Ser
Cuando nos volvemos conscientes, descubrimos que en nuestro interior habita un alimento sagrado: el conocimiento, que al ponerse en práctica se convierte en sabiduría.
Nuestras debilidades pueden convertirse en nuestras mayores fortalezas. A través de la evolución de la conciencia, comprendemos que hemos venido a aprender a ser nosotros mismos, que somos seres capaces de diseñar nuestro propio modo de vida y futuro según nuestra propia esencia y no la de los demás.
Cuidemos lo que pensamos. Constantemente emitimos pensamientos al espacio que nos rodea; funcionamos como una antena que capta y emite frecuencias. Toda esa basura mental no procesada se acumula, tensiona nuestras emociones, afecta nuestros órganos y desencadena enfermedades que persistirán mientras no eliminemos la causa raíz.
La verdadera espiritualidad es más amplia que cualquier religión dogmática porque busca el bien común sin amenazas de castigos ni promesas de premios. Incluso la física cuántica encuentra en la precisión del universo la evidencia del amor y la energía creadora. Cuando los pensamientos, la mente y las emociones se alinean, comprendemos el circuito de la creación:
El espíritu concibe la idea e innovación.
El alma la pone en acción mediante la emoción y el propósito.
El cuerpo y la materia la transforman en realidad tangible.
4. Conclusión: El Retorno a tu Verdadero Ser
Debemos identificar de dónde vienen nuestras dudas y temores:
En el subconsciente habita el instinto primario de supervivencia.
En el inconsciente operan las tradiciones y condicionamientos culturales.
En el consciente, cuando estamos despiertos, buscamos la comprensión y la iluminación.
No se nos ha enseñado adecuadamente a dar y recibir con equilibrio; a menudo se confunde la humildad con la escasez o el sometimiento. Pero la verdadera humildad radica en reconocer nuestro potencial activo sin inclinarnos ante lo que nos limita.
Llegó el momento de limpiar las antenas de nuestra mente, soltar las excusas y asumir el mando. Tienes en tu interior todas las respuestas y las herramientas necesarias. La pregunta sigue en pie, pero ahora la respuesta está en tus manos: ¿Eres hoy quien realmente quieres ser?

